Antígona en Caracas (2)

agosto 23, 2010

El día 31 de julio y el 1 de agosto del presente año presentamos Antígona en Caracas, en el Teatro Alberto de Paz y Mateos. Dos presentaciones en el marco del evento Escena Nacional, organizado por el Instituto de Artes Escénicas y Musicales.

He aquí algunas fotos de nuestro fin de semana caraqueño (cortesía de Escena Nacional. IAEM. Fotógrafo: Arturo Moreno). Más fotos están en Facebook.

Eduardo Gil (director de la Compañía Nacional de Teatro) y Julio Bouley (director de Teatro y Circo del IAEM) saludan a Carlos Danez.

Antígona y Creonte.

Ismene y (un pedazo de) Antígona, en la escena inicial.

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Antígona en Caracas (1)

agosto 23, 2010

Para nuestras presentaciones en Caracas, escribimos un nuevo texto introductorio que compartimos con ustedes en esta entrada.

Creonte, personaje de Alí Azacón.

El griego Sófocles escribió varias tragedias inmortales, pero quizás la más inmortal es la que habla sin parar de la muerte y cómo actuar frente a ella.

No son los numerosos suicidios al final de la obra que convierten Antígona (texto completo en Wikisource) en una de las más impresionantes de las tragedias griegas. Ni siquiera es la figura principal, la muchacha que, dándole sepultura a su hermano, decide que morirá joven. Lo que hace de Antígona una obra tan excepcional es la situación sin salida en que están casi todos los personajes. El personaje de Antígona, en realidad, es el menos trágico de todos: ella realmente quiere morir, posee un impulso de muerte, para referir al psicoanalista francés e interpretador de Antígona, Jacques Lacan. Ella es la única persona que cumple con su deseo: morir tras una acción de amor por su hermano.

Franklin Jimenez (foto) y Marialejandra Pérez forman el coro, parte imprescindible de la tragedia griega.

Los otros personajes son más jodidos. Creonte, por ejemplo, el tío de Antígona que publicó el edicto que decía que estaba prohibido enterrar a Polinices, agresor de su ciudad y hermano de Antígona. Lo que más quiere Creonte es ser respetado, gobernar la ciudad de Tebas con autoridad y justicia. De ahí que su decisión de condenar a muerte a todo aquel que enterrare a Polinices, resulta natural y lógico: Creonte quiere restaurar el orden en la ciudad. Además: ¿quíen sería tan loco de transgredir su ley? La tragedia le llega cuando resulta que no es ningún loco, sino su propia sobrina, la prometida de su hijo Hemón, Antígona, una muchacha que en sus palabras y razonamiento no parece nada loca sino racional y sensata — “mi sensatez está con los muertos”, dice la protagonista en algún momento. La sensatez de Creonte está con los vivos, pero el hombre termina viendo a toda su familia matándose y se mata él mismo también, ahogado en desgracia.

Adriana Márquez, que interpreta el papel de Ismene, se está preparando antes de la presentación.

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