Estando en Paris supe vía correo electrónico del estreno de Hamlet en Mérida, Venezuela. Mi pasión por la magia, me ha permitido a ser admirador del teatro. Durante los estudios de arquitectura que hice en esta ciudad de los Andes venezolanos, permanecí siempre cerca de actores y actrices, oficio que considero privilegiado, respeto a quienes conocen los secretos para ser otro. Desde siempre, Hamlet es la pieza dramática que más estupor me ha causado y el Prosopon et Ius es el grupo de teatro más atrevido que he conocido. De manera que los lectores comprenderán que me emocioné mucho. Pude comunicarme vía skype con Carlos y Simon, quienes cariñosamente, atendieron mi contacto. Carlos y Simon, en conjunto dirigen la pieza. Conversé buscando no sé qué en sus respuestas y a continuación trasmito algo de lo que me dijeron.
Gonzalo Moncada: El original de este drama tiene una duración de seis horas. Se ha dicho que la puesta en escena que Prosopon prepara de Hamlet, durará tres horas y media. ¿No es eso mucho tiempo? En esta ciudad el público no está acostumbrado a tanto tiempo de duración.
Simon Horsten: Estamos convencidos de ofrecer un espectáculo de alto nivel en el que el público, al compartir con los actores una experiencia inolvidable, poco le importará del tiempo está ocurriendo fuera del teatro. Sé que una vez concluido el espectáculo, al cesar el último aplauso; el público continuará ebrio de teatro. Una experiencia parecida viví en mi país de origen, cuando tenía once años, durante una representación que duró como diez horas, de las seis tragedias históricas de Shakespeare, sobre la guerra de las rosas. Donde hay magia, se trasciende el tiempo como concepto de la angustia, hasta alcanzar un nivel en el que espectador y creador comulgan en la obra de arte.
Gonzalo Moncada: Hablando de magia, mucho se pregunta por ahí, cómo hacen ustedes para convencer a los actores y actrices de que se desnuden en escena.
Simon Horsten: Pero lo cómico es que mucha gente se pregunta cómo hacemos para desnudar a los actores, mientras que nadie se pregunta algo que es mucho más difícil: ¿Cómo coño hacemos para vestir a los actores? De verdad que cuesta mucho más conseguir de las instancias culturales, los reales necesarios para realizar un buen vestuario, que a los actores para que se desnuden, dentro de la lógica de la obra y la intimidad del ensayo y el respeto que implica el hecho creativo, instancias en que todo es posible.
Gonzalo Moncada: Este es el drama más complejo y elaborado de Shakespeare, desde el punto dramático linda con el formato de la novela. ¿Es también un drama complejo y difícil de montar?
Carlos Danez se sienta frente a la maquina y así contesta: Lo es, pero como dijo el poeta, las cosas son difíciles sólo en apariencia. Cuando uno se ocupa de la complejidad y asume el trabajo que le corresponde, todo queda en manos del talento de los actores y directores. Considero que se trata de un texto teatral, puramente teatral; creo que la novela en su esencia posee el sentido integrador que heredó del teatro, pero haciendo un ejercicio de substancialización, la novela cabe en el drama. Habría que transponer el sujeto narrador, en una suerte omnisciente, por pureza escénica en la representación de las situaciones. La elaboración dramática de Hamlet, se trama a partir de que ninguno de sus personajes presenta una conducta predecible, con la excepción de Polonio, cuya muerte lo salva de codificación. La muerte siempre es así. Fíjate que la temporalidad escénica del texto, es un misterio inicialmente urdido en dos direcciones rítmicas, que se eclosionan a partir del encuentro morboso de Hamlet con su madre, para producir la cura que dejará purgadas las oscuridades en la conciencia del drama. En este sentido Shakespeare le da luces a Artaud, para la formulación de su teoría acerca del teatro de la crueldad. Nuestra experiencia de montaje, ha gozado de un morbo interpretativo, inspirado en las reflexiones tanáticas que el texto contiene; y de un sentido de la creación particularmente erótico.
Gonzalo Moncada: Insisto en que Hamlet es un drama para ser leído, ha tenido poca fortuna en la escena. Durante todo el siglo dieciocho y primera mitad del diecinueve, se puso una escena versiones muy disminuidas conceptualmente y sustancialmente, de la tragedia del príncipe danés. ¿La versión que presenciaremos el 29 de este mes, será una versión más profunda que estas? Conviene que nos adviertas al respecto.
Carlos Danez: No conozco las versiones de esos tiempos, quizás tienes razón que el mal teatro procura la simplificación de lo que resulta complejo para la escena, la lectura de los códigos dramáticos siempre ha sido una dificultad para los directores de teatro. Al llevar a escena los códigos dramáticos, siempre requiere un proceso de descodificación. La simbología debe entregarse al público, de una manera integral y teatralmente aguda. Abriendo con suspicacia, las posibilidades de lectura que el texto contiene. Te aseguro, lo que se verá en escena no será, un ladrillo conceptual que permita el aburrimiento del público. Ofreceremos un Hamlet polémico, para que cada espectador pueda confrontarse. Verán una puesta atrevida, rica en alegorías interpretativas. Significaciones que son encantadoras, estarán interpretadas pulcramente por magníficos actores y deslumbrantes actrices. Esperamos estar a la altura del reto.
Gonzalo Moncada: Dicen que la tragedia de Hamlet es la tragedia del héroe moderno. ¿Prosopon et Ius, se suscribe a esta idea?
Carlos Danez: Indudablemente, las señales dramáticas de Hamlet condujeron por nuevos paradigmas a la literatura moderna. Reitero, los espectadores podrán reconocerse, sin dificultad, en los personajes representados; de manera que Hamlet es el más moderno de los clásicos…
Símon Horsten: El héroe moderno no es ningún héroe: somos todos nosotros con las luchas y desventuras de la vida. En ese sentido Hamlet es una de las primeras y más importantes tragedias. La pregunta por el Ser, la duda frente a la acción y el conocimiento, las contradicciones internas y la distancia entre la vida interna y el mundo exterior, son elementos claves para el héroe moderno, para Hamlet.
Regresaré de París, para llegar a tiempo a la función. Mierda, muchachos.
por Gonzalo Moncada.

Escrito por prosoponetius 

